La recarga de las baterías de los vehículos eléctricos se puede clasificar según su velocidad. Distinguiremos pues, entre recarga normal, semi-rápida y rápida.

La velocidad de recarga de las baterías depende de la potencia del equipo de recarga.

Se pueden alimentar los equipos de recarga en tensión monofásica (230V) o trifásica (400V) y desde 16A hasta 63A, obteniendo así potencias de recarga desde 3,6kW hasta los 43,6kW, para recargas en corriente alterna. Alternativamente, se pueden cargar las baterías con corriente continua, permitiendo potencias más elevadas y consiguiendo así tiempos de recarga menores.

La velocidad de recarga depende de la potencia del cargador. A mayor potencia, mayor velocidad de recarga y, por lo tanto, menos tiempo de espera para tener tu vehículo a punto.